El diagnóstico por imagen de patologías degenerativas como la osteoartritis de la articulación temporomandibular (TMJ OA) supone un reto constante para los radiólogos, especialmente cuando los cambios óseos en tomografías computarizadas de haz cónico (CBCT) son sutiles. La inteligencia artificial ha abierto nuevas vías para automatizar esta detección, pero la escasez de datos médicos etiquetados y la necesidad de adaptar modelos complejos sigue siendo un obstáculo. Investigaciones recientes demuestran que los transformers de visión entrenados con aprendizaje autosupervisado pueden transferirse eficazmente a dominios como la CBCT, siempre que se realice una adaptación estratégica de sus capas internas. Más que elegir el modelo más grande o el preentrenamiento más específico, la clave está en descongelar selectivamente los últimos bloques del transformer, lo que permite ajustar representaciones de alto nivel sin perder las características generales aprendidas durante el preentrenamiento. Este hallazgo es especialmente relevante en entornos clínicos con pocos pacientes, donde un ajuste excesivo podría provocar sobreaprendizaje. La arquitectura propuesta procesa cortes axiales individuales mediante un backbone de transformer y los agrega con un mecanismo de atención múltiple instancia (MIL), logrando un rendimiento diagnóstico comparable al de especialistas humanos. Para las empresas que buscan implementar soluciones similares, contar con un socio tecnológico que ofrezca ia para empresas resulta fundamental. En Q2BSTUDIO desarrollamos aplicaciones a medida que integran modelos de deep learning, desde la fase de prototipado hasta el despliegue en producción. Nuestros servicios cloud aws y azure permiten escalar el procesamiento de volúmenes CBCT con alta disponibilidad y seguridad. Además, combinamos la inteligencia artificial con servicios inteligencia de negocio como Power BI para visualizar métricas de rendimiento del modelo, y con agentes IA que automatizan tareas repetitivas de anotación y clasificación. Todo ello en un marco de ciberseguridad que protege los datos sensibles de los pacientes. Así, la adaptación de transformers autosupervisados deja de ser un experimento académico para convertirse en una herramienta práctica que, con el asesoramiento adecuado, puede integrarse en los flujos de trabajo clínicos diarios.