La evolución de los entornos de desarrollo multiplataforma exige una organización de proyectos que refleje con claridad las responsabilidades de cada módulo. Kotlin Multiplatform ha presentado una reorganización de su estructura por defecto, pensada para simplificar la separación entre código compartido y aplicaciones específicas de cada plataforma. Este cambio responde a la necesidad de alinear las convenciones con las de otros sistemas de compilación, como Android Gradle Plugin 9.0, y de ofrecer un modelo que facilite tanto el mantenimiento como la escalabilidad de los proyectos. En lugar de agrupar toda la lógica y configuración en un único módulo, la nueva disposición introduce un módulo compartido (shared) que contiene el código común, y módulos de aplicación independientes (androidApp, desktopApp, webApp) para cada destino ejecutable. Esta separación permite identificar rápidamente dónde reside cada tipo de configuración y evita ambigüedades al tratar con interfaces nativas o compartidas.

Desde una perspectiva técnica, esta reorganización no solo mejora la legibilidad del proyecto, sino que también prepara el terreno para una modularización más profunda. Por ejemplo, si un equipo decide combinar SwiftUI en iOS con Compose Multiplatform en otras plataformas, la estructura ahora prevé dos módulos compartidos: sharedLogic para la lógica de negocio independiente de la UI, y sharedUI para los componentes de interfaz que se reutilizan en los destinos que usan Compose. Esta distinción evita arrastrar dependencias innecesarias y hace más eficiente la compilación. Además, la obligatoriedad de separar el punto de entrada de Android en un módulo propio, exigida por AGP 9.0, queda perfectamente reflejada en esta nueva arquitectura. Para proyectos que incluyen backend, se añade un módulo server y se agrupan los clientes en una carpeta app, con un módulo core transversal para modelos y validaciones.

En nuestra experiencia como empresa de desarrollo de software, vemos que esta evolución coincide con las buenas prácticas que aplicamos diariamente en Q2BSTUDIO al construir aplicaciones a medida con tecnologías modernas. La claridad en la separación de responsabilidades reduce la fricción en equipos multidisciplinares y facilita la integración de servicios complementarios como ia para empresas, donde los agentes IA pueden consumir lógica compartida desde módulos bien definidos. También resulta más sencillo incorporar módulos de ciberseguridad, automatización de procesos o inteligencia de negocio con Power BI, ya que la estructura modular permite aislar las dependencias y probar cada capa de forma independiente. En proyectos que requieren escalar con servicios cloud AWS y Azure, tener módulos de aplicación separados simplifica la configuración de despliegues específicos para cada plataforma sin contaminar el código compartido.

Para los equipos que ya tienen proyectos existentes, la migración no es obligatoria en su totalidad, pero sí se debe atender el requisito de AGP 9.0 si se mantiene Android como destino. Las herramientas oficiales proporcionan guías para introducir los nuevos módulos paso a paso. En Q2BSTUDIO, cuando abordamos un software a medida basado en KMP, aprovechamos esta reorganización para aplicar principios de dominio y arquitectura limpia desde el inicio. La separación entre sharedLogic y sharedUI, por ejemplo, permite que los servicios de inteligencia artificial se desarrollen como librerías independientes, consumibles tanto por aplicaciones móviles como de escritorio. Asimismo, la integración de servicios inteligencia de negocio mediante dashboards en Power BI se beneficia de tener la lógica de extracción y transformación en módulos bien acotados, lo que facilita su mantenimiento y evolución.

En definitiva, la nueva estructura de proyecto predeterminada para Kotlin Multiplatform representa una oportunidad para repensar la organización del código en entornos multiplataforma. Adoptar estas convenciones desde el arranque de un proyecto, o durante una migración planificada, aporta transparencia, reduce la deuda técnica y alinea el desarrollo con estándares modernos. Para las empresas que buscan automatización de procesos, ciberseguridad o soluciones basadas en agentes IA, contar con una base modular y bien estructurada es el primer paso hacia la agilidad y la calidad del producto final.