El incremento en la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos está poniendo a prueba los sistemas de alcantarillado combinado de muchas ciudades históricas, diseñados hace décadas y ahora sometidos a caudales que superan su capacidad. Cuando las cuencas de retención se llenan, se producen vertidos combinados (CSO) que liberan aguas sin tratar al medio ambiente, con graves consecuencias sanitarias y ecológicas. Para anticiparse a estos episodios, es necesario un monitoreo continuo y resiliente que funcione incluso cuando la conectividad de red falla. Una arquitectura híbrida que combine computación en el borde para el procesamiento local de sensores y servicios en la nube para el análisis centralizado y los paneles de control ofrece la robustez necesaria. En este contexto, empresas como Q2BSTUDIO diseñan soluciones a medida que integran dispositivos periféricos con plataformas escalables. Su experiencia en servicios cloud aws y azure permite desplegar infraestructuras seguras y elásticas, mientras que la incorporación de inteligencia artificial y agentes IA posibilita predicciones precisas del llenado de las cuencas. Además, los datos recogidos pueden visualizarse mediante servicios inteligencia de negocio con power bi, ofreciendo dashboards interactivos para los operadores. Todo ello se complementa con estrategias de ciberseguridad que protegen tanto los dispositivos en campo como los flujos de datos hacia la nube. Así, el monitoreo de desbordamientos no solo se vuelve más fiable, sino que también se adapta a las necesidades específicas de cada municipio gracias al desarrollo de aplicaciones a medida.