En el ámbito de la simulación de materiales, los potenciales interatómicos basados en aprendizaje automático (MLIPs) han revolucionado la capacidad de modelar sistemas complejos. Sin embargo, muchos de estos modelos carecen de una representación explícita de las interacciones electrostáticas de largo alcance, lo que limita su precisión en fenómenos como la respuesta dieléctrica o los espectros infrarrojos. Una nueva aproximación, conocida como destilación de electrostática latente, permite extraer cargas atómicas y campos electrostáticos directamente de modelos fundacionales entrenados con datos de DFT. Este proceso no solo reduce el coste computacional, sino que habilita la obtención de tensores de carga efectiva de Born y espectros infrarrojos sin necesidad de cálculos adicionales. La idea clave es utilizar un modelo profesor (teacher) para generar fuerzas y energías que sirvan de etiquetas a un modelo alumno (student) ligero, aumentado con un módulo de suma de Ewald latente. Así, se conserva la física fundamental mientras se optimiza el rendimiento. Desde una perspectiva empresarial, esta técnica abre la puerta a aplicaciones a medida en la industria de nuevos materiales, donde el desarrollo de software de inteligencia artificial permite integrar estos modelos en flujos de trabajo reales. Por ejemplo, una empresa como Q2BSTUDIO, especializada en soluciones tecnológicas, puede ofrecer servicios cloud aws y azure para ejecutar simulaciones masivas, o bien incorporar agentes IA que automaticen la caracterización de propiedades electrostáticas. Además, la ciberseguridad es crucial al manejar datos sensibles de investigación, y los servicios inteligencia de negocio como Power BI facilitan la visualización de resultados. En definitiva, la destilación de electrostática latente no solo es un avance científico, sino un campo propicio para el desarrollo de aplicaciones a medida que transformen la simulación computacional en herramientas prácticas para la industria.