Los modelos de lenguaje alineados con criterios de seguridad han sido entrenados para rechazar solicitudes peligrosas, pero investigaciones recientes demuestran que este comportamiento puede ser eludido manipulando las representaciones internas del modelo. En lugar de modificar el prompt o usar jailbreaks tradicionales, los ataques en espacio latente actúan directamente sobre los vectores de activación del modelo, alterando la dirección que codifica el rechazo. Este enfoque, aunque efectivo, carecía de una base teórica sólida — hasta ahora. Un nuevo análisis reinterpreta estos ataques como una evasión en el espacio latente frente a un clasificador lineal que separa respuestas rechazadas de aceptadas. La dirección de diferencia de medias utilizada en trabajos anteriores define de forma natural ese clasificador, y su ablación equivale a proyectar las representaciones sobre la frontera de decisión, un ataque de mínima confianza. Sin embargo, esta estrategia se detiene en el límite, dejando al modelo en una zona ambigua. Para superarlo, se propone un ataque controlado que empuja las representaciones más allá de la frontera hacia la región de cumplimiento, logrando tasas de éxito superiores en modelos multimodales, de razonamiento y ajustados por instrucciones. Este avance tiene implicaciones directas en ciberseguridad: las empresas que despliegan inteligencia artificial deben entender que la seguridad no termina en la capa de entrada. Es necesario auditar las representaciones internas y considerar ataques avanzados que operan en el espacio latente. En Q2BSTUDIO, ofrecemos servicios de ciberseguridad y pentesting que incluyen análisis de vulnerabilidades en sistemas de IA, así como soluciones de IA para empresas que integran agentes IA robustos y aplicaciones a medida. Además, combinamos estas capacidades con servicios cloud AWS y Azure y herramientas de inteligencia de negocio como Power BI para garantizar despliegues seguros y escalables. La evasión en espacio latente nos recuerda que la ciberseguridad en IA requiere un enfoque holístico: desde el desarrollo de software a medida hasta la monitorización continua de los modelos. Solo así se puede proteger el valor real de los sistemas inteligentes.