La investigación en reconocimiento automático del habla conversacional (ASR) para idiomas con pocos recursos, como el húngaro, enfrenta el reto de disponer de corpus de entrenamiento suficientemente extensos y representativos. La ampliación del corpus BEA-Dialogue a BEA-Dialogue+ supone un avance significativo al pasar de 85 a 200 horas de conversaciones transcritas, relajando la separación estricta de hablantes secundarios sin comprometer la evaluación de los participantes principales. Este incremento permite estudiar el equilibrio entre más datos de entrenamiento y la posible contaminación por solapamiento de hablantes entre particiones. Los experimentos reportados muestran que modelos como Whisper y FastConformer se benefician de técnicas de adaptación como Serialized Output Training (SOT), mejorando métricas de error WER, CER, cpWER y cpCER incluso cuando el corpus ampliado resulta más desafiante para los modelos sin ajuste fino. Este tipo de desarrollos son relevantes para empresas que integran inteligencia artificial en sus flujos de trabajo, especialmente cuando se requiere transcribir diálogos en contextos empresariales o de atención al cliente. En este sentido, compañías como Q2BSTUDIO ofrecen ia para empresas que abarcan desde modelos de ASR hasta aplicaciones a medida para procesamiento de lenguaje natural, apoyándose en servicios cloud aws y azure para escalar el entrenamiento y despliegue. Además, la integración de agentes IA y soluciones de ciberseguridad garantiza la protección de datos sensibles en las transcripciones, mientras que herramientas como power bi y servicios inteligencia de negocio permiten extraer valor analítico de las conversaciones. La evolución de corpus como BEA-Dialogue+ demuestra que la combinación de datos de calidad y adaptación algorítmica puede cerrar la brecha para lenguas menos representadas, abriendo oportunidades para software a medida en sectores como la investigación lingüística, la telemedicina o la automatización de soporte.